Banco de Previsión Social

Ernesto Murro en el Aniversario Nº 50 de la Escuela Nº 190 de La Floresta

4/12/2014
  • Agrandar texto
  • Achicar texto
  • Imprimir
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir en Google+
  • Enviar por mail

El 7 de noviembre, la Escuela N° 190 de La Floresta realizó el festejo por su 50 Aniversario y homenajeó a Ernesto Murro, quien fuera maestro hace 42 años.

Fragmentos del informe Escuela TV:

Yo fui maestro acá en 1972, hace 42 años. Fui maestro de 5to y 6to, por suerte pude desarrollar una muy linda relación con los gurises.

Alumno Fernando Berriel, generación 1962: Para los que estuvimos con él fue muy especial, porque fue uno de los maestros que logró que nos uniéramos. Implicó algo de respeto, nos enseñó a respetar y a respetar al maestro, que es muy especial. Tenía carácter, si bien un carácter fuerte, vos te dabas cuenta de que era una persona dócil, que se hacía querer.

Ernesto Murro: Ese año lo veía muy difícil, hasta que sucede un hecho: que a mí me llevan preso, previo a la dictadura. Me llevan preso de esta escuela, me sacan con túnica de la escuela, allá en aquel rincón tengo grabada la imagen de los gurises que me salieron a despedir.

Alumna María Francisca, generación 1962: Recuerdo de ese momento que vino la camioneta, metralletas en mano, entraron a la clase sin pedir permiso, nos dieron un muy buen susto. Se lo llevaron. No lo dejaron llevar su maletín, yo fui quien le guardó las cosas en su portafolio. Salí a la vereda, donde giraba la rotonda, donde es actualmente la plaza, veíamos por la ventana, llorando como se llevaban al maestro. Y ahí me prometí yo misma, con la ayuda de mis padres seguir, mandarle cartas, apoyarlo.

Ernesto Murro: La reacción de los gurises fue sensacional porque enseguida empezaron a escribirme, yo recibía cartas en cajas de zapatos.

María Francisca: Mis cartas las llevaba la mamá cuando lo iba a visitar a la cárcel. A su vez me contestaba por mamá. Ahí le expresaba todo el amor y el cariño que sentía. El respeto, como dijo Fernando, es un hombre que se hacía respetar, pero a la vez tenía mucho amor hacia los alumnos.

En realidad fue quien nos enseñó a estudiar. De verdad. O a ser responsables, a cumplir nuestras tareas.

Ernesto Murro: Las cartas que después encontré en mi casa. Esas castas que no me dejaban llevar. Cuando salí también me ayudaron a seguir resistiendo la dictadura. Creo que esos gurises me dieron un gran ejemplo de solidaridad, de humanidad.

Y quizás todo eso es el ejemplo de las cosas más difíciles que a uno le pueden pasar en la vida... y volver acá 42 años después. Yo he tenido mucha suerte en mi vida, tuve suerte hasta en la misma cárcel de poder salir bastante bien, de poder trabajar, no me quise ir del país, me pude quedar, tuve suerte. Pude criar a mi hijo que nació en la cárcel, mi señora estuvo presa. Hubo padres de alumnos de la escuela que, por ejemplo, iban en carro de acá de La Floresta, algunos de ellos, que eran tamberos o chacreros, iban a la casa de mis padres donde mi hijo se estaba criando y le llevaban leche, le iban a llevar verdura y eso no se paga con nada.

Ver Informe Escuela TV